Liturgia monástica


 

«Nada se anteponga a la celebración de la Liturgia, la Obra de Dios»
(Regla de San Benito)

Dios está en todas partes y dentro de nosotros.
Pero nos busca y nos espera en la santa Liturgia.

Si celebras a Jesucristo en la Liturgia, su Palabra será tu luz y sus misterios vivificarán tu vida.
La gloria de Dios es que el hombre viva.

 

Horarios

 

  Laborables Festivos
Maitines 06h00 06h00
Laudes 07h30 08h00
Misa 09h15 11h30
Tercia 10h00 09h30
Sexta 13h20 13h45
Nona 15h30 16h00
Vísperas 19h00 19h00
Completas 21h10 21h10

 

Las celebraciones están abiertas a cuantas personas deseen participar en ellas (excepto Sexta y Nona).

 

► Ver la Agenda anual

 

Celebración diaria de la santa Liturgia

 

  • La Eucaristía o Misa conventual

Oculto bajo el pan y el vino consagrados, el Señor se hace verdadera y realmente presente en la Eucaristía. Es un don del infinito amor de Dios. Sólo puede ser acogido desde la fe y con un inmenso agradecimiento. El Misterio pascual de Cristo ―su muerte y resurrección― se actualiza en cada Eucaristía. Allí, Cristo mismo se nos ofrece como fuente de vida y como verdadero pan del Cielo. Quiere que vivamos por Él y formemos en Él un solo cuerpo: como los sarmientos en la vid. La Eucaristía es el corazón de toda comunidad monástica.

  • El Oficio Divino o Liturgia de las Horas

Cristo quiere seguir orando a través de nosotros. Ponemos a su disposición nuestros labios y nuestro corazón, y Él va sintonizando nuestros sentimientos con los suyos. Entramos en el diálogo de Cristo con el Padre en el Espíritu, y de Cristo con su Esposa, la Iglesia. Un diálogo que resuena en cada salmo, en cada texto bíblico y en el eco de los escritos de los Santos. Así, el Misterio pascual ―celebrado en la Eucaristía― se irradia a lo largo toda la jornada, santificando y transfigurando el día y la noche: Vigilias, Laudes, Tercia, Sexta, Nona, Vísperas y Completas.

 

 

En canto gregoriano…

 

«La tradición musical de la Iglesia constituye un tesoro de valor inestimable
y es parte necesaria e integrante de una liturgia solemne».
(Concilio Vaticano II)

 

La liturgia se realiza mediante signos sensibles: sin boato, pero con decoro y belleza. En nuestro monasterio, la liturgia se celebra en canto gregoriano, que encuentra su marco perfecto en el románico de Leyre. El gregoriano ―heredero del canto de las primeras comunidades cristianas― se convertirá a partir del siglo VIII en la expresión musical de la fe cristiana en Occidente y el más logrado cometario musical a la Palabra de Dios. Lleno de inspiración y unción religiosa, remonta ágilmente los corazones hasta la liturgia eterna del Cielo.

 

… con la sonoridad del órgano

 

«Téngase en gran estima el órgano de tubos,
cuyo sonido puede aportar un esplendor notable a las celebraciones y levantar poderosamente las almas
hacia Dios y hacia las realidades celestiales».
(Concilio Vaticano II)

 

También la música instrumental ocupa un puesto en la liturgia. Principalmente el órgano tubular, que consigue lo que ningún otro instrumento logra aportar. El órgano tiene una singular capacidad para crear un clima de recogimiento espiritual, enriquecer y complementar la sobria belleza del canto gregoriano e impulsar el espíritu hacia los bienes de arriba, donde está Cristo. Incluso cuando acompaña discretamente el canto gregoriano, sus acordes revisten la celebración de mayor nobleza.

 

El Órgano mayor en Leyre

 

En domingos y fiestas

 

  • 11,20h: Antes de la Misa conventual, se ofrece una Audición de Órgano de obras clásicas y modernas a modo de meditación musical.
  • 11,30h: Durante la Misa Conventual (a la entrada, al ofertorio y a la salida), se interpretan diversas obras de Órgano sacro, escogidas según el espíritu de los distintos tiempos litúrgicos del año.
  • 18,50h: Antes de Vísperas, en los días indicados en la Agenda anual, se ofrece una Audición de Órgano.

Además del uso litúrgico, también se organizan Conciertos de órgano a lo largo del año.

► Ver la Agenda anual

Testimonios

 

 

Para saber +